![]() |
|
Post-polio,
Menopausia y Envejecimiento: los 13 puntos más importantes del estudio
proporcionan nuevo conocimiento, y sugerencias para el
cuidado.
(“Post-Polio, Menopause and Aging: 13 Major Study Points Provide New Knowledge,
Clues for Care”)
Post-Polio
Health
Summer 2004, Vol. 20, No.
3
Por: MA Sunny Soller
Program Manager, Physical Medicine &
Rehabilitation,
Notas de pie de página por: Sergio Augusto Vistrain

El estudio
nacional[2] está
terminado y la discusión comienza ahora. Durante el último año,
casi 1,000 mujeres con post-polio, de entre 34 y 99 años de edad,
abiertamente revelaron sus secretos de la menopausia con investigadores en
la Universidad de Michigan. ¿Qué aprendimos y
que puede esta información realmente significar para las mujeres que
padecieron la Polio? Cuando yo entrevisté a la jefa de investigaciones, la
Dra. Claire Kalpakjian, ella clarificó los trece más importantes
resultados del estudio. Discutimos también sobre lo que cada punto podría
decirnos acerca de cómo las mujeres con post-polio podrían cuidar mejor de
sí mismas durante sus años de madurez. Cada resultado del estudio formal
garantiza una mirada ligeramente más íntima, la cual está acompañada por
la perspectiva de su autora:
mujer, con síntomas de menopausia, pre-jubilada y persona con síntomas
post-polio. 1. La severidad de los síntomas
post-polio[1]
resultaron significativamente relacionadas con la severidad de los
síntomas de la menopausia. Una de las más importantes preguntas
del estudio cuestionaba sobre si había una conexión entre los peores
efectos tardíos de la Polio y los peores síntomas menopáusicos. La respuesta fue "sí". Las Mujeres con
mayores secuelas post-polio experimentaron más problemas menopáusicos, en cuatro áreas: ·
sensorio (entumecimiento, picazón, pérdida de
sensibilidad, constipación, resequedad en los ojos); ·
psicológico (sentimientos de estrés, mal humor,
depresión, irritabilidad); ·
sueño (insomnio, manos y pies fríos); y
·
vasomotor (bochornos, sudoración). Había una relación, pero uno no necesariamente es causa
de, o predice al otro. ¿Qué hacemos con esta información? Si una mujer sabe
que sus efectos tardíos de la polio son bastante complicados, ella puede
estar al acecho de los síntomas anteriores y puede estar lista para
reportárselos a su médico, como un esfuerzo especial de prevención.
2. La mayor
severidad de síntomas menopáusicos resultó
significativamente relacionada con el más bajo nivel de bienestar emocional. Los
peores síntomas de la menopausia son, mientras mayor sea la probabilidad
de sentir un alto nivel de estrés, se tendrán más sentimientos negativos y
se sentirá menos satisfacción con la vida. De esto, uno podría conjeturar
que si nosotras podemos mantenernos alertas de los síntomas con nuestros
médicos, entonces terminaremos sintiéndose mejor sobre la vida en
general. 3. El estado de la menopausia resultó asociado
con la severidad de síntomas post-polio y el funcionamiento físico; los hombres, pareados por la
variable edad[3] ,
no difirieron significativamente de las mujeres dentro de cada estadio de
la menopausia en estos resultados, con excepción de mujeres con postmenopausia tardía, quienes reportaron severidad
significativamente mayor de secuelas post-polio que los hombres, pareados
también por la variable edad. Las mujeres más avanzadas en la
menopausia tenían más severos síntomas post-polio y más dificultad con las
actividades de la vida diaria (AVD[4]) que los
hombres con post-polio de su misma edad. Nosotras debemos buscar ayuda por
los nuevos síntomas. Debemos llevar a nuestro médico el folleto, debiendo
hacerlo pronto, compartir los resultados de este estudio y discutir el
manejo de los efectos tardíos de la polio. 4. Mientras no se encontró ninguna diferencia
significativa con respecto al estado menopáusico
en los resultados de bienestar emocional, las mujeres peri-menopáusicas[5] tenían significativamente mayor
satisfacción por la vida y más bajos afectos negativos que los hombres
pareados por la edad, y las mujeres en la postmenopausia tardía tenían significativamente mayor
estrés percibido que los hombres pareados por la edad. Las
mujeres próximas a la menopausia estaban más satisfechas con sus vidas y
menos infelices que los hombres con post-polio de su misma edad. Sin
embargo, mujeres que tenían por lo menos cinco años con postmenopausia se encontraron más estresadas
externamente que los hombres con post-polio de la misma edad. Si nosotras
sabemos que podríamos tender a estar más estresadas después de que hemos
pasado la menopausia, entonces deberíamos tomar muy en serio y leer sobre
técnicas o tomar clases sobre lo que se conoce acerca del manejo
del estrés. 5. A pesar de
la desconocida elevación de riesgos del uso en el contexto de discapacidad
física, las mujeres en esta muestra usaron la terapia de reemplazo
hormonal (TRH) a una tasa significativamente más alta que la estimada para
sus pares no discapacitadas. Casualmente declarado, más de estas
mujeres con post-polio (39%) estaban usando TRH que sus hermanas sin
discapacidad en América[6] (23%).
Podríamos volver a revisar el saber con respecto a esta opción, a la luz
de la nueva investigación que se ha publicado en el último año sobre el
uso de TRH. 6. El uso de la
TRH no estaba asociado con el mejor funcionamiento físico o una menor
severidad de los síntomas post-poliomielíticos ni con un mejor bienestar
emocional. La línea de fondo es que usar la TRH no ayuda a mejorar los
síntomas de la polio, la habilidad para hacer cosas, o qué tan bien se
siente una mujer. 7. El uso de la
TRH no mitigó la severidad de las secuelas post-polio o el funcionamiento
físico por el estado de la menopausia, pero mujeres con postmenopausia tardía que usaron la TRH tuvieron una
severidad significativamente mayor de síntomas con post-polio y un nivel
de desempeño en sus AVD básicas más alto que los hombres pareados por la
edad. No sólo la TRH no alivió los síntomas post-polio, las mujeres
usuarias de TRH que tenían más de cinco años con postmenopausia realmente tenían peores efectos tardíos
de la polio que los hombres con post-polio de su misma edad. Esto no
necesariamente significa que la TRH causó los efectos tardíos. También
inesperadamente, a pesar de los peores síntomas, la habilidad de las
mujeres para realizar las tareas básicas del auto-cuidado fue mejor que la
de los hombres. 8. La tasa de
histerectomía entre las mujeres en este estudio fue significativamente más
alto que la tasa correspondiente a las mujeres en EE.UU. Cerca de 35% de las mujeres con post-polio
en este estudio había tenido histerectomías, en contraste con sólo 21% entre las mujeres americanas en
general. 9. La edad al
final del período menstrual fue en promedio comparado con las mujeres sin
discapacidad de los EE.UU. Tanto las mujeres
con post-polio como las mujeres sin discapacidad por el país tuvieron su
último período cuando tenían aproximadamente 50 años de
edad. 10. La
experiencia de menopausia entre estas mujeres era ampliamente positiva o
neutral. Una mujer dijo en broma, "¡Quizá se igualan los pies fríos de
la polio y las oleadas de calor!" 11. La tasa de
empleo de estos sobrevivientes de la polio fue más baja que la de sus
pares de similar edad, salvo los individuos por encima de los 65 años
quienes estaban empleados en tasas similares a las de sus pares. Los
sobrevivientes de la polio en el estudio parecían haber dejado de ser
parte de la mano de obra nacional más temprano que sus compañeros
americanos. Esto nos recuerda que, conocer los a menudo intrincados
detalles de los planes de vida a futuro (finanzas, alojamiento, cuidado de
la salud, transporte, propiedades inmobiliarias, etc.) es especialmente
importante si es probable que nos retiremos a edad
temprana. 12. Los
sobrevivientes de la polio de mediana edad (entre 45 y 54 años) reportaron
substancialmente mayor estrés percibido que sus pares en una muestra
probabilística nacional. Los sobrevivientes de la polio de mediana
edad estaban más estresados que aquellos americanos sin discapacidad que
eran de la misma edad. Una vez más, el manejo del estrés parece ser
altamente relevante para nosotras. 13. En general,
los participantes de mayor edad disfrutaron mayor humor positivo y más
bajo humor negativo y estrés percibido. Las personas con post-polio de
65 años o más reportaron menos estrés y mayor felicidad que sus pares más
jóvenes. ¡Buenas noticias! De hecho, es verdad. ¡Nos hacemos más
inteligentes conforme envejecemos! El informe final de Post-polio,
Menopausia y Envejecimiento, auspiciado por El Fondo para la Investigación
de Post-polio Health International, está
disponible en www.post-polio.org/grf-2nd.html.
[1]
En el contexto de este artículo, el término “post-polio” se refiere, no
necesariamente a los síntomas de lo que se ha definido como Síndrome Post-Polio,
sino incluso a síntomas que acompañan al hecho de haber padecido la
poliomielitis (secuelas). Cabe aclarar, sin embargo, que el término “efectos
tardíos de la polio” suele coincidir con el concepto de SPP. A la fecha sigue
habiendo cierta controversia al respecto.
[2]
Un equipo de investigadores de la Universidad de Michigan Sistema de Salud en Ann
Arbor dirigió un estudio nacional para explorar la
experiencia de menopausia para las 500,000 mujeres en EE.UU. con una historia de polio. Para resaltar la
contribución única de la menopausia, participó también en el estudio un grupo de
hombres con historia de polio, sirviendo como un grupo de
control.
[3]
Se dice que dos muestras (mujeres y
hombres, en este caso) son “pareadas por la variable edad” si a cada mujer se le
compara, en cuanto a sus síntomas, con un hombre de su misma
edad.
[4]
ADV se definen como tareas ocupacionales que una persona realiza diariamente
para prepararse y desarrollar el rol que le es propio. Ejemplos de estas
actividades son alimentación, vestido, deambulación,
aseo, baño, arreglo, traslados (cama, sillón, aseo), continencia y
comunicación.
[5]
Perimenopausia es la etapa previa a la menopausia
(cuando no ha tenido períodos menstruales durante doce meses.) Durante la perimenopausia, el cuerpo comienza a producir menores
cantidades de ciertas hormonas (estrógeno y progesterona), y comienza a perder
la capacidad de embarazarse.
[6] En el contexto de este artículo, "América" y "americanas" o "americanos" debe entenderse como "Estados Unidos de Norteamérica" y "estadounidenses".
Traducción por Sergio Augusto Vistrain, para Organización Post-Polio México, con el permiso de Post-Polio Health International (más formalmente Gazette International Networking Institute). Organización Post-Polio México es responsable solamente de la traducción.
Fecha de publicación: 23 de febrero de 2005.
|
La organización El Síndrome Post-Polio
Testimonios
GRIS |