El registro de casos de síndrome postpolio en México.
 
 
Por Sergio Augusto Vistrain

"Lo más obvio es siempe lo más difícil de demostrar"

Abraham Nadelsticher Mitrani

 

Con la finalidad de conocer el “Número de personas diagnosticadas con síndrome postpoliomielitis, de 1980 a la fecha, por año”, la Organización Mexicana para el Conocimiento de los Efectos Tardíos de la Polio, A. C. (OMCETPAC) envió el pasado 29 de abril de 2012 la solicitud respectiva de información a la Secretaría de Salud, a través del Instituto Federal de Acceso a la Información y Protección de Datos (IFAI).

 

Con fecha 8 de mayo del mismo año, el Director General del Centro Nacional de Programas Preventivos y Control de Enfermedades, de la Secretaría de Salud contesta que “la información solicitada es inexistente en los archivos de este Centro Nacional” (ver http://www.postpoliomexico.org/RespuestaLezama.pdf).

 

Por su parte, el Director General de Información en Salud, de la misma Secretaría, responde el 28 de mayo que, aunque el “sistema de información se refiere al número de egresos hospitalarios por causa y no al número de personas diagnosticadas”, éstos “son datos públicos y se encuentran disponibles en la página electrónica del Sistema Nacional de Información en Salud (SINAIS), en el apartado de Egresos Hospitalarios”, y proporciona, para consultar información, no sobre el síndrome postpolio, sino sobre las Secuelas de poliomielitis, clasificadas estas bajo el código B91, la siguiente dirección:

 

http://www.sinais.salud.gob.mx/egresoshospitalarios/basesdedatoseh.html

 

Amablemente el Director mencionado nos brinda además una breve descripción de las variables que se pueden consultar en ese sistema y nos recomienda consultar la CIE-10, para conocer y determinar el “código correspondiente” a la patología que es de nuestro interés (http://apps.who.int/classifications/icd10/browse/2010/en), asumiendo, evidentemente, que nosotros no estamos enterados de que el síndrome postpolio se clasifica ya, no bajo el código B91, sino bajo el código G14 (ver http://www.postpoliomexico.org/RespuestaReyes.pdf).

 

Esto deja en claro que a la fecha, aunque en México se maneja desde hace algunos años la CIE-10 (Clasificación Internacional de Enfermedades, versión 10), de la Organización Mundial de la Salud (OMS), no se aplica aún la actualización que entró en vigor en enero de 2010, donde el SPP es excluido del código B91, lo que implícitamente significa que, al menos hasta hoy, no es posible conocer, el número de personas con el diagnóstico específico de síndrome postpolio, ni siquiera en lo que se refiere a egresos hospitalarios.

 

De cualquier manera nos dimos a la tarea de consultar dicho sistema para conocer el número de “egresos hospitalarios” con “Secuelas de poliomielitis”, esto entre los años 2004 y 2010, que es el período ahí reportado, y que es, lamentablemente, la única información disponible.

 

Como se puede notar en la tabla 1, en el período antes señalado se tienen reportados un total de 390 egresos hospitalarios con secuelas de poliomielitis, 52% de los cuales se concentran entre 2005 y 2007.

 

Tabla 1. Egresos hospitalarios con Secuelas de Poliomielitis, de 2004 a 2010.

Fuente: Sistema Nacional de Información en Salud (SINAIS)

 

 En la figura 1, el análisis estadístico de estos mismos números muestra que la tendencia es descendente a lo largo del tiempo, es decir, que cada vez hay menos egresados hospitalarios clasificados con el código B91, lo cual es, sin duda alguna, una buena noticia.

 

Figura 1. Tendencia estadística de los Egresos hospitalarios con Secuelas de Poliomielitis, entre 2004 y 2010.

Fuente: Sistema Nacional de Información en Salud (SINAIS)

 

Hasta ahí, fuera de la desilusión que nos causa el saber que por ahora no será posible conocer el número de “egresados hospitalarios” clasificados bajo el código G14, ni mucho menos el número de personas diagnosticadas con el Síndrome Postpolio, en general, que era nuestro interés inicial, podría decirse que “todo normal”.

 

Pero, al desglosar los datos por el “Grupo de edad” al que pertenecen los “egresados”, y por el “Año estadístico” en que tuvieron lugar esos “egresos” (ver tabla 2), nos resulta sorprendente que, si los últimos 7 casos de poliomielitis en nuestro país se reportaron en 1990, se informe de, por ejemplo, 1 caso de 5 a 14 años de edad, en el año 2010, el cual, la aritmética simple nos dice que tiene que haber enfermado entre 1997 y 2010, esto es, al menos 7 años después de declarada la erradicación.

 

Tabla 2. Egresos hospitalarios con Secuelas de Poliomielitis, por año y edad..

Fuente: Sistema Nacional de Información en Salud (SINAIS)

 

En la tabla 3 se han marcado los casos que, como ese, tienen que haber enfermado de poliomielitis más acá del año 1990. Son en total 17; 7 en el año estadístico 2004, 2 en el 2005, 3 en el 2006, 2 en el 2008, 2 en el 2009 y 1 en el 2010. En la cuarta columna mostramos el período en que según, nuestros cálculos, deben haber enfermado.

 

Tabla 3. Egresos hospitalarios con Secuelas de Poliomielitis, y período en que debieron haber padecido la enfermedad.

Fuente: Sistema Nacional de Información en Salud (SINAIS)

 

En ese mismo sistema de información, por cierto, dentro del período 2004-2010, no hay registro de egresos hospitalarios bajo el código A80 (poliomielitis), como puede verse en la tabla 4, lo que podría significar que esos 17 casos no forman parte de los egresos registrados en ese período, es decir, que no padecieron la polio entre 2004 y 2010.

 

Tabla 4. Egresos hospitalarios con Poliomielitis, entre 2004 y 2010..

Fuente: Sistema Nacional de Información en Salud (SINAIS)

 

Ciertamente no son muchos, pero esos 17 casos dejan ver claramente que el poliovirus ha continuado provocando la poliomielitis después de 1990, por lo que decidimos echar una mirada a las cifras de poliomielitis reportadas en los Anuarios de Morbilidad del Centro Nacional de Vigilancia Epidemiológica y Control de Enfermedades, entre 1984 y 2010. Esto fue lo que encontramos.

 

De los 7 casos que se presentaron en 1990, 5 fueron pequeños menores de un año de edad y 2 de entre uno y cuatro años; 3 en el Estado de Colima (septiembre), 2 en Sinaloa (febrero y junio) y 2 en Jalisco (octubre).

 

Esos, que han sido considerados como los últimos casos de poliomielitis en México, tenemos la confirmación de que lamentablemente no lo son; se reporta un caso en julio de 2004, en el Estado de Tabasco y otro en enero de 2006, en el Estado de Hidalgo. Ambos casos masculinos, menores de un año de edad y, es importante destacarlo, postvacunales (ver tabla 5), lo que, a su vez, sugiere que los casos reportados en 1990, si bien no son los últimos, sí son los últimos por infección del virus en estado salvaje.

 

Tabla 5. Casos de polio postvacunal, ocurridos después de 1990.

Fuente: Anuarios de Morbilidad del Centro Nacional de Vigilancia Epidemiológica y Control de Enfermedades

 

Como en este sistema no se reportan más casos de poliomielitis después de 1990, no somos capaces de explicar los otros 15, de los 17 arriba mencionados; no sabemos dónde ocurrieron, ni qué edad tenían los pacientes afectados, aunque conjeturamos que debe tratarse también de casos postvacunales.

 

Ahora bien, regresando al tema que nos ocupa, en la tabla 6 hemos resaltado (en verde) los egresos hospitalarios con diagnóstico de Secuelas de Poliomielitis que debieron haber sufrido la enfermedad causada por el poliovirus antes de 1990, de hecho, antes de 1960. Como puede observarse, se trata de 178 personas que fueron hospitalizadas entre los años 2004 y 2010. Alguna proporción del rango de los de 15 a los 44 años muy probablemente son personas que también enfermeron de la polio antes de 1990, pero lamentablemente no es posible precisarla.

 

Tabla 6. Egresos hospitalarios con Secuelas de Poliomielitis, que debieron haber padecido la enfermedad.antes de 1990.

 

No podemos descartar que algunas de éstas personas podrían haber egresado del hospital padeciendo el Síndrome Postpolio, aunque se les clasificó, naturalmente, bajo el código B91 pues, aún cuando en el momento del diagnóstico de egreso el facultativo conociera y diagnosticara correctamente dicho síndrome,  no tenía (no tiene aún) otro código bajo el cual clasificarlo.

 

Pero tampoco podemos descartar la posibilidad de que muchas de esas personas hayan estado ingresadas al sistema hospitalario, a consecuencia de alguna otra dolencia, secundaria ésta a las secuelas de la polio que les ha surgido de manera tardía, y que está directamente relacionada con la poliomielitis que previamente padecieron, es decir, por algún otro de los llamados efectos tardíos de la polio, los cuales, por cierto, y hasta nuevo aviso, “están ahora clasificados en la categoría de secuelas de poliomielitis (B91)” (OMS, 2004).
 

En conclusión, no será sino a partir de que se adopte la versión de la CIE-10 que entró en vigor en enero de 2010, de que los médicos conozcan la patología y de que la codifiquen correctamente, cuando podremos saber cuántos casos estarán egresando de los hospitales del Sistema Nacional de Salud, clasificados bajo el código G14. Por lo que se refiere a los casos de síndrome postpolio que pudieran diagnosticarse en la consulta externa, hoy la información no existe en México y, por lo que entendemos, no existirá jamás esa cifra, a menos que la patología fuera de notificación obligatoria, como lo es la parálisis flácida aguda, el signo que a los médicos les debe hacer sospechar de poliomielitis.

 

Mientras tanto, dado que, al menos hasta el año 2006, se han presentado casos confirmados de poliomielitis (postvacunal), es de esperarse que durante varias décadas más se sigan presentando nuevos casos de personas que sufren los efectos tardíos de la enfermedad, incluido, por supuesto, el síndrome postpolio... aún cuando las estadísticas oficiales no lo reflejen.

 

OMCETPAC


Referencias

 

OMS, 2004. The Global Epidemiology of Infectius Dieseases. Ed. Murray, López & Mathers. Chapter 5, Poliolyelitis, p 120.

Fecha de publicación: 14 de julio de 2012.

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